El proximo 24 de Octubre tendra lugar la Jornada Nacional contra la violencia de Género, dentro de este marco el Martes 16/9 estuvieron por Canal 5 Alberto Curiel, Rodrigo Mercatti y Fernando Rodríguez representando al Colectivo Varones por la igualdad, VARRA y Red de Masculinidades de Uruguay.
Nota completa.





Crónicas por Alberto Curiel.
Realizados en Junio y Julio de 2025.
La instancia conto con tres talleres orientados a ciertas temáticas con el fin de brindar un amplio panorama sobre el género y las nuevas masculinidades.
Primer taller martes 17/06
Reflexiones sobre género y mandatos
Visitamos el centro juvenil de La Casilla para desarrollar el primer taller con un grupo de adolescentes. La jornada comenzó con una breve presentación del colectivo y una dinámica de presentación con fósforos. Participaron alrededor de 20 jóvenes, en su mayoría varones, muchos de ellos con cierta timidez inicial.
La actividad principal consistió en identificar mandatos de género que los y las participantes habían escuchado de sus referentes adultos. Escribieron frases en tarjetas según lo esperado de un “buen hombre” o una “buena mujer” y las colocaron sobre siluetas humanas. El contenido fue mayormente conservador y tradicional: desde “los hombres no deben llorar” hasta “las mujeres deben estar en la cocina”. Si bien eran frases escuchadas en casa, ningún participante quiso asumir su autoría.
Esto reveló un punto clave: las ideas rígidas sobre género que aún circulan entre adultos se transmiten y mantienen vigentes en la vida de estos jóvenes. El desafío para los próximos encuentros será generar espacios que habiliten la crítica, la duda y el deseo de transformación.
El equipo del centro valoró el interés que generó el taller, destacando que, de no haberles importado, muchos se habrían retirado. El próximo encuentro propondrá una dinámica de juicio donde se debatirán afirmaciones vinculadas a los mandatos de género.

Segundo taller martes 24/06
Debates, roles y nuevas voces
En el segundo encuentro con los adolescentes del centro juvenil , realizamos una dinámica de “juicio” en torno a mandatos y estereotipos de género. Formamos subgrupos de fiscales, defensores y jurado para discutir afirmaciones conservadoras sobre mujeres y varones.
Participaron unos 16 jóvenes, incluidos algunos nuevos. Repasamos brevemente lo trabajado en el primer taller y retomamos las frases que habían escrito, basadas en mandatos de género aprendidos en casa.
Contamos con la participación especial de Fernando Rodríguez, quien compartió su experiencia personal y reflexionó sobre cómo lo que alguna vez se consideró “desviación” puede cambiar con el tiempo. Introdujo, además, una perspectiva sociológica sobre la construcción social de la transgresión.
Durante la dinámica se debatieron tres afirmaciones sobre género. El jurado aplaudió mayoritariamente a la fiscalía, lo que evidenció una mirada crítica en proceso. Algunos participantes se sintieron incómodos defendiendo ideas con las que no estaban de acuerdo, y varios compartieron opiniones y experiencias personales que enriquecieron el debate.
El clima fue más distendido que en el primer taller, con mayor participación y confianza entre los y las jóvenes. Cerramos programando el tercer taller, que abordará conflictos, violencia y formas de resolución.
Tercer taller martes 01/07
Pensar la violencia, construir respuestas
En el tercer encuentro del ciclo de talleres abordamos el tema de la violencia. A pesar del receso de vacaciones, participaron diez adolescentes divididos en dos subgrupos, con el objetivo de analizar situaciones de violencia cotidianas y proponer soluciones pacíficas y justas.
Se trabajó a partir de un caso real propuesto por un participante: dos adolescentes le bajaron los pantalones a un compañero en la parada del ómnibus y lo filmaron. A partir de este ejemplo se reflexionó sobre distintas formas de violencia más allá de la física: burlas, control, aislamiento, acoso, etc.
Las respuestas de los grupos fueron variadas. Mientras algunos adolescentes reaccionaron desde la lógica de la revancha, otros –especialmente un grupo con mayoría de chicas– propusieron vías institucionales y educativas para abordar el problema, incluso pensando en llevar el tema a la clase como parte de un taller.
Rolando, uno de los coordinadores, aportó desde su experiencia personal y con un lenguaje directo, logrando conectar con los participantes. También se introdujo una reflexión sobre la diferencia entre justicia y venganza, y se cerró con una dinámica simbólica: escribir en globos lo que rechazan del mundo, para luego estallarlos en una explosión colectiva y catártica.
Acompañaron integrantes de VxI, docentes del centro y un invitado de la organización OUSO. Fue una jornada intensa, con aprendizajes compartidos y pequeños gestos que, como decía el Coco, suman a la transformación: “como el pajarito que lleva una gota de agua para apagar el incendio del bosque”.
Por Fernando Fuentes,
Junio 2025.
LA PERSPECTIVA DE GÉNERO DESDE LAS MASCULINIDADES
El 25 de junio realizamos un conversatorio con estudiantes para profesorado del Centro Regional de Profesores del Este ubicado en Atlántida. Abordamos diferentes temas vinculados a las nuevas masculinidades que nuestro Colectivo promueve. Invitados por una de las Profesoras del Centro, concurrimos tres compañeros de VxI y facilitamos una charla distendida que abordó temas sobre el concepto de género y sus mandatos sociales. La convocatoria era solo para varones. Si bien nuestra invitante hizo una promoción importante para el conversatorio, la presencia de pocos estudiantes, un padre veterano y un solo docente muestran que es necesario seguir trabajando insistentemente para obtener mayor afluencia de público. Como resumió nuestro compañero Alberto: “Recorrimos toda la paleta temática del género, de las masculinidades, con sus ventajas y desventajas, o más bien mostrando cómo lo que se tiene por privilegios también nos obliga a cumplir normas no escritas que nos hacen mal a nosotros y al resto de la comunidad”.

Por Fernando Fuentes,
25 de Junio 2025.
El 25 de junio nos reunimos en el Centro Cultural “Lo de Molina” con la finalidad de confraternizar y planificar las actividades para el segundo semestre de este año. Concurrimos once compañeros, ocho en forma presencial y tres a distancia: Wilson Falero, Alberto Curiel, Álvaro Faedo, Fernando Rodriguez, Sebastian Bello, José Enrique Mederos, Alejandro Gil y Fernando Fuentes. A distancia: Daniel Espíndola, Omar Maresca y Federico Sanzberro. La oportunidad fue propicia para evaluar las actividades realizadas durante el primer semestre y elaborar una nueva agenda para el segundo.


Nota en "Hoy Canelones", "Se realizó el pasado martes a la noche el conversatorio ‘Machistas en reforma’, en la ciudad de Canelones"
Compartimos la nota periodística sobre el evento realizado en Canelones el día martes 19 de noviembre.
https://hoycanelones.com.uy/2024/11/21/se-realizo-el-pasado-martes-a-la-noche-el-conversatorio-machistas-en-reforma-en-la-ciudad-de-canelones/

Imagen extraída de: https://hoycanelones.com.uy/wp-content/uploads/2024/11/1-2-678x381.jpg
Por Alberto Curiel,
Agosto, 2024.
Introducción a "Nada del varón nos es ajeno".
RESUMEN:
Siempre hay flores en el mal y zorzales que cantan en la noche, anunciando el amanecer. Cada desgracia trae alguna bendición y cada triunfo puede arrojar algunas sombras. Descubramos esta columna llamada “Nada del varón nos es ajeno” en distintas píldoras, noticias y movimientos de la sociedad, eso que traen de nuevo y positivo y lo que puede haber en ellos, también, de retroceso.
TEXTO:
Cuando el viejo Terencio, comediante del antiguo Imperio Romano, decía que “nada de lo humano me es ajeno”, hablaba de los temas que podía tomar para sus comedias; se ubicaba además como un ser universal, interesado en el mundo y todas sus vertientes, y también como alguien hecho de flaquezas, tentaciones y virtudes, ángeles y demonios. Ahora bien, si cambiamos “humano” por “varón”, queremos limitar la frase a nuestro género, el del hombre a secas, que viene cargado con todo su bagaje de heroísmo y de mezquindad, de tesón y de violencia, de valores creativos y destructivos.
Obviamente, diremos que nuestro esfuerzo será contra “el mal” y que empujaremos hacia “el bien”, pero sabiendo que, como titulaba Baudelaire en uno de sus libros más conocidos, existen “Las flores del mal.” Cuando el poeta francés del siglo XIX se refería al mal, lo oponía a la belleza, y definía el mal como el “spleen”, la monotonía, el aburrimiento, el no-cambio, todo lo que es costumbre irreflexiva, tradición que se cumple automáticamente. Quizás habría que traducir spleen como bajón. Y pensaba que de esa quietud individual y social que tiene mucho de muerte, de letargo, está hecha también la tierra fértil para el cambio, para lo nuevo, para lo bello. Para llegar a la belleza hay que superar el mal.
Antes solíamos llamar a esto un movimiento dialéctico. “Flores del mal” es una especie de oxímoron, un contrasentido. Como cuando decimos “un ilustre desconocido” o “un silencio elocuente”. Pero esas contradicciones no son expresiones absurdas o imposibles; agregan sentido, y ese sentido está en la lucha interior que damos los varones con algún grado de conciencia de nuestro lugar de poder, para corrernos de ese sitio privilegiado y deslizarnos hacia la posición de hombres más justos, menos violentos, cuestionadores del machismo. De alguna manera, hay que humanizarse, tener una relación más igualitaria entre varones, con las mujeres y con todo el resto de la sociedad.
Por todo eso, buscaré temas para una columna, con la mirada abierta a lo que nos bloquea y lo que nos hace avanzar, al impulso y a su freno, con “una pupila arriba y otra en el andar”, al decir de Silvio Rodríguez en su “Fábula de los tres hermanos”. En cada episodio intentaremos ver lo que detiene y lo que acelera la marcha.
PÍLDORA UNO: LAS TRADWIVES O ESPOSAS TRADICIONALES.
RESUMEN.
Las traditional wives o esposas tradicionales son un movimiento, en su semilla, que propone un ideal de vuelta al entorno doméstico y ubica a las mujeres contra el movimiento feminista.
No todas podrían hacerlo, salvo mujeres de clases acomodadas: movimiento de una élite entonces. Se aparean con los movimientos de hombres que se sienten amenazados por los derechos crecientes de las mujeres. Este giro se explica como reacción a esas luchas pero también puede captar el cansancio de las mujeres comunes, agotadas de la doble jornada en la producción y en sus casas. Ellas ya saben, en forma multitudinaria, que es su lucha por compartir las tareas del hogar y la familia la que va a ir resolviendo esa existencia abrumadora. Y nosotros, varones igualitarios, las acompañamos en nuestro combate contra ese hombre con poder pero que no disfruta de su paternidad, vive en el aislamiento del que es más temido que querido, y recurre a la solución violenta de los conflictos.
TEXTO
Nos llega la noticia de un par de mujeres conocidas en el mundo de las redes, una española y otra norteamericana, que buscan, cada una a su modo, volver a la idea de que las mujeres deben ser “el ángel de la casa”. Para ello, si lo tienen, deben abandonar sus trabajos actuales, y dedicarse a la crianza de los hijos, a agasajar a su esposo o novio con ricas comidas, a preparar el escenario doméstico para cuando, fatigado, su hombre vuelva a casa a descansar. RoRo se llama la española, con casi 2 millones de seguidores, y se ha hecho tendencia en las redes (la que aparece con lentes en la foto de abajo).
Impacta este tipo de noticia en mujeres del ámbito público que recomiendan la sumisión, el cumplimiento de los deseos que dicta su pareja, que se visten como muñecas para agradar a marido e hijos, que han dejado en ciertos casos la universidad para llevar adelante este tipo de existencias. Parece una vuelta, con pequeños matices, a mediados del siglo pasado, en que muchas mujeres enfocaban su mirada hacia ese “ejército de delantales” que esperaba al otro, al que volvía de la tragedia de la guerra mundial. En esta nueva vuelta al ideal de ama de casa modelo, todo hace pensar en una reacción al movimiento #MeToo y a la influencia de la pandemia de 2020.
Es notorio que en muchas mujeres hay una fatiga y una necesidad de gritar “¡hasta aquí llegué!” y que querrían volver a sus casas, con el tiempo necesario para disfrutar de sus hijos y de su pareja. Es que están agotadas de cumplir ambas funciones, la de las tareas productivas en el mundo del trabajo retribuido y el de las tareas domésticas en el espacio privado. Algunas que conozco, funcionarias o trabajadoras, me lo han confirmado charlando de este tema: “”¡Con qué gusto me volvería yo a casa para no tener que seguir con este trabajo de porquería en que me pagan poco y me maltratan!” Pero es que esas mujeres tienen que cumplir la doble jornada, y si sus parejas aceptaran la división justa de tareas, no sentirían lo mismo. Por otra parte, solamente mujeres de clase media y alta pueden permitirse ese camino de vuelta a la casa. Obreras, funcionarias, cuyos maridos no pueden mantener por sí solos el hogar, están impedidas de hacerlo.

Se trata entonces, de una reivindicación clasista, contra la corriente de liberación que han traído los feminismos, y que además, compagina muy bien con los deseos sexistas y las reivindicaciones de esos movimientos de varones que se sienten avasallados en sus derechos por las mujeres organizadas, al estilo de los “Varones Unidos”. “Volver al redil”, a la estrechez de la cocina, a los pañales y las túnicas, a ser la figura decorativa de la casa, a perder la capacidad de tomar las propias decisiones, a posicionarse como el sexo dependiente, no puede traer nada bueno para las grandes masas de mujeres. Ubicar a los varones en su puesto de manutención económica y de propietarios de hermosos robots sin opinión propia, es un franco retroceso también, para el movimiento en ciernes de los varones igualitarios.
¿Cuál sería, entonces, la flor de este mal provocado por los y las anti-derechos de mujeres y minorías? La que nosotros debemos plantar y regar: que se reconozca que la abrumadora tarea doble de las grandes masas de mujeres debe terminar. Si se comparte el presupuesto, se debe compartir la cocina, el lavado de la ropa, la crianza y cuidado de los niños y los viejos. Esa es la senda de las flores; la otra es la del pasado y el estancamiento, la de varones poderosos pero obligados a cumplir en todo el aprovisionamiento, y la de mujeres-Barbie encerradas otra vez en sus catafalcos familiares, sin libertades ni desarrollo personal.
El jueves 16 y viernes 17, próximos, de mayo el Centro Universitario Regional del Este
(CURE – UDELAR) ofrecerá a la comunidad rochense una jornada doble de puertas
abiertas. Como se publica en su página web, será una oportunidad única para explorar
las instalaciones del CURE y participar de una amplia gama de actividades”. Habrá
stands, muestras, charlas y talleres abiertos para todo público.
Nuestro colectivo VxI fue invitado a participar y tendremos allí un stand, dentro del
área de actividades de género, para exhibir nuestros materiales y hacernos conocer al
público. También tendremos una conversación dirigida especialmente a los varones
que busquen cambiar su forma de estar en el mundo, de vincularse, de vivir con los y
las demás.
Junto a nuestros compañeros rochenses, procuramos dejar una semilla, un nodo de la
red que queremos extender por todo el país. Sabemos que hay muchos hombres que
piensan distinto a la mayoría, que quieren construirse como varones justos e
igualitarios, reconociendo que les cuesta la expresión de sus emociones, que se
inclinan muchas veces a resolver los conflictos con la fuerza física o la violencia o que
tienen una mala relación con el poder. No son características individuales, son
orientaciones y mandatos de la sociedad que nos acompañan desde la niñez,
implantados por familias e instituciones, como si fuesen parte de nuestra biología. Sin
embargo, no lo son, por lo cual pueden dejarse atrás y sustituirse por formas más
humanas de comportamiento.
De todo eso vamos a intercambiar con los compañeros de Rocha, con las vecinas y
vecinos, para que se incorporen a esta siembra de nuevas ideas que intentamos
incentivar. Deseamos escuchar, aprender y dejar alguna reflexión. Y también dejar
algún núcleo organizado de nuestro colectivo: Varones por la Igualdad de Rocha.
Suena bien ¿verdad? ¡Los esperamos!