Acerca de la expansión del movimiento 4B

Por Fernando Fuentes Loureiro
18 de noviembre de 2024

Basta con guglear un ratito y ver que son muchísimos los artículos que, día a día, surgen sobre el movimiento 4B; un fenómeno de resistencia al sistema patriarcal, nacido en Corea del Sur, que goza de la enorme multiplicación mediática que dan las redes sociales. 4B identifica cuatro palabras coreanas que comienzan con el prefijo bi, que en coreano significa no: bihon (no matrimonio), bichulsan (no maternidad), biyeonae (no citas) y bisekseu (no sexo). Como medida de lucha el bisekseu tiene unos cuantos antecedentes. En el año 411 A.C. se representó la comedia griega de Aristófanes “Lisístrata”, en la que un grupo de mujeres griegas se rehusaban a mantener sexo con los hombres para que finalizaran con la Guerra del Peloponeso. Pero también existen otros múltiples ejemplos reales de huelga sexual de las mujeres como medida de protesta, por diversos motivos. Muchos de ellos a partir de los 2000.

Hace poco tiempo leí a la joven autora coreana Cho Nam-Joo en su novela titulada “Kim Ji-young, nacida en 1982”, entonces no me sorprende la noticia actual sobre este movimiento 4B, nacido hace alrededor de 14 años. El libro es una crónica detallada sobre las dificultades, problemas, turbaciones, discriminaciones y violencias que sufre una mujer en Seúl, desde su nacimiento hasta ser madre con treinta años y pico. Kim Ji-young no termina bien. Es valioso que los varones leamos esa novela.

En ese marco social coreano, era previsible la aparición de intentos insurreccionales, de disrupción aguda. Algo de eso ya hay en muchos lados. Entre otros cambios, las mujeres no están tan dispuestas a procrear y disminuye la tasa de natalidad. El movimiento 4B ahora se multiplica con su traslado hacia los Estados Unidos de Norteamérica, como consecuencia de la victoria del ultraconservador y derechista Donald Trump. Es que también las mujeres norteamericanas ven amenazados sus derechos y algunas se están poniendo muy duras.

Como contrapartida, se observa una radicalización de la derecha y ultraderecha en contra de todos los movimientos feministas. Además se multiplican las tradwives (del inglés: traditional wife = esposa tradicional) es decir, las mujeres que románticamente reivindican vivir, en exclusivo, al servicio de sus maridos, de su familia y del hogar. Como preciosas muñecas, asumen con alegría las tareas de reproducción de la vida. O sea, todo lo contrario al movimiento 4B. Las agendas anti derechos se revitalizan porque el patriarcado, asociado casi inevitablemente al capitalismo voraz, ve en los movimientos feministas, un enorme peligro. Y utilizan estos ejemplos de radicalización como un fenómeno generalizado al que combatir.

Me pregunto si las posturas extremas del 4B, entendibles como respuesta indignada a tanto dominio, son una estrategia válida en favor de la justicia de género en este contexto o refuerzan la reacción de las derechas y su agenda regresiva. Los varones que pregonamos masculinidades justas y no violentas en género, debemos prepararnos para dar la mejor respuesta a esta nueva expresión de las luchas feministas.


https://www.lr21.com.uy/mundo/1479459-movimiento-feminista-4b-corea-del-sur-extremismo-misoginia-violencia-genero
https://es.euronews.com/cultura/2024/11/12/la-eleccion-de-trump-reaviva-el-movimiento-4b-que-es-y-por-que-es-tendencia-en-internet

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