Según ONU Mujeres, el trabajo no remunerado de las mujeres puede alcanzar a un valor equivalente entre un 10% y un 39% del producto interno bruto en el mundo. Y en Uruguay, según el BID es del 16% del PIB. Las mujeres dedicaban 20% de su tiempo a este tipo de tareas; en cambio, los hombres dedicaban 8,4% de su tiempo. Esto significa que contribuye más a la economía que la industria, el comercio o el sector del transporte.
No obstante, una de las principales marcas de limpieza del hogar es un superhéroe hombre que ayuda a las “amas de casa” desbordadas por la mugre en su casa.
Veamos dos ejemplos:
En Uruguay crecimos con ejemplos de publicidad sexista. Les invitamos a repasar algunos:
Natalia Oreiro fue la protagonista de una de las publicidades más recordadas de la pantalla uruguaya. Con apenas 12 años, en 1993, fue parte de un comercial en el que hoy, lejos de simpatizarnos, incomoda y avergüenza haber puesto a la hora de mayor rating de la televisión la sexualización de una niña como herramienta de venta de un producto.
Hijo de su tiempo, el comercial Julia, de Arquitectura Rifa, fue reconocido como una gran pieza creativa. Pero los tiempos han cambiado y las identidades sexuales han comenzado a respetarse. ¿Cuántos chistes hemos hecho durante nuestra vida asociados a las orientaciones e identidades sexuales?
¿Cuál es la función del cuerpo femenino con poca ropa en este comercial? ¿Es un adorno? ¿Por qué se presenta además en ausencia de rostros, sin identidad? ¿Qué nos ha enseñado el paso del tiempo respecto a este comercial? ¿No llama más aún la atención que este tipo de lenguaje pertenezca a una empresa estatal?
Si bien este comercial parece inofensivo, denota el rol del hombre proveedor, del que trae a casa mientras los demás esperan.
Pero no hay que ir tan atrás para encontrar machismo. En 2014 Feyvi, con motivo del mundial, ponía este comercial al aire en los canales abiertos.
Y hoy en 2022, en pleno CASMU de 8 de octubre nos podemos encontrar con una mayoría de los hombres asociados a los puestos de poder y decisión.

Para cerrar esta sección les invitamos a compartir el testimonio de uno de los publicistas más importantes del país.
¿Recodás alguna otra publicidad machista de nuestra historia? ¿Qué reflexiones te despiertan los ejemplos que vimos?

Las vemos por doquier todos los días y quizás entonces no nos llamen la atención. Pero si miramos con más detenimiento, este espacio público, por lo que indica el cartel, debe ser puramente masculino.