LA TRAMA DE LOS CUIDADOS, EL AMOR, EL PODER  Y EL DINERO:
LA MIRADA DE la ECONOMÍA FEMINISTA 
Con la economista Alma Espino



Por Fernando Fuentes.
27 de agosto, 2024.

El lunes 26 de agosto, en el marco nuestro ciclo de charlas Género, masculinidades y vida social estuvimos con la economista Alma Espino. Su charla, La trama de los cuidados, el amor, el poder y el dinero: la mirada de la economía feminista, nos permitió informarnos e intercambiar ideas sobre el significado de la economía feminista. Quizá con algún eco de la noche de la nostalgia, porfiados, en Varones por la Igualdad, seguimos buscando desentrañar los vericuetos de nuestra heredada sociedad patriarcal. ¡Es que nos queremos desheredar! Y allí estuvimos.

La actividad comenzó puntualmente con la introducción de nuestro compañero, Alberto Curiel, quien primero informó sobre al colectivo contando sobre sus propósitos y actividades y luego presentó a Alma Espino con  su reseña curricular.

Asistimos alrededor de 40 personas a la reunión, incluidos unos 12 de nuestro colectivo. Un poco más de 15 ubicados en la cómoda y moderna sala del Espacio Colabora de la IMM y unas 25 en la sala Zoom. Todos atentos y entusiasmados con esta nueva actividad.   

Alma comenzó su exposición describiendo la existencia de una trama, malla invisible e invisibilizada, que permite a grandes rasgos, reproducir la vida. En esa trama, formada por actores, creencias, prácticas, patrones de comportamientos, arreglos históricos y culturales, instituciones, y familias de la sociedad, se conjugan aspectos materiales (dinero) e inmateriales (amor, poder). Con ese fundamento, señaló los desafíos y las propuestas de la economía feminista: cómo y por qué las sociedades se apoyan en una trama u otra, y cómo se relaciona cada trama con las desigualdades sociales y de género, la pobreza y la sostenibilidad de la vida. Alma entiende a la economía feminista como una apuesta política que no solo trata de conocer e interpretar esa realidad, sino también cambiarla.

Luego nos contó sobre los principales rasgos que caracterizan la economía feminista. Por ejemplo, integra  a las mujeres y sus experiencias dentro de las fronteras de los intereses de la economía y los economistas. Es fundamental comprender que las actividades de ellas, sean remuneradas o por amor, tienen siempre un valor económico.  La economía feminista se encarga de incorporar las relaciones de género como relaciones sociales de poder, generalmente de unos sobre otras. También amplía las fronteras de la economía, integrando, más allá de las transacciones de mercado, al primer componente de la trama: el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, que es el que subsidia el mantenimiento y la reproducción de la fuerza de trabajo.Además, revisa el concepto de trabajo para la economía y señalala división sexual del trabajo tradicional. Hay un mandato de femineidad asociado al sostén de la trama de los cuidados y ello  actúa como una de las principales restricciones que enfrentan las mujeres para el empleo, reforzado con los estereotipos de género y las desigualdades en el mercado laboral (por ejemplo, menores salarios y segregación laboral). Por último, prioriza el objetivo de la sostenibilidad de la vida y por tanto, la importancia de invertir en políticas de cuidados con base en la corresponsabilidad.

Finalmente, Alma planteó que las desigualdades de género no son inocentes o coyunturales en el sistema económico, sino que persiguen una relación de poder. Sostiene que son características estructurales que favorecen el desarrollo de la economía capitalista, asentada en éstas y otras desigualdades. Las propuestas de la economía feminista, en cambio, pretenden un nuevo orden económico donde el objetivo principal sea el cuidado de la vida, de los seres humanos y de la naturaleza.

Terminada la exposición vivimos un interesante intercambio con preguntas  y opiniones. Hubo planteos referentes a: situaciones individuales en los hogares contrastadas con los patrones hegemónicos, cuantificación del trabajo de mujeres y hombres en los hogares,  aspectos de la economía feminista vinculados al trabajo social, situación del Uruguay respecto a países de la región y el futuro desarrollo e impacto de la perspectiva feminista en la economía.

En fin, quedamos satisfechos por la convocatoria y por haber dado un pequeño nuevo paso para revelar uno de los tantos males de la sociedad patriarcal.  Comprendimos el valor económico de las tareas domésticas y de cuidados y la lucha de poder que encierran. Nos dimos cuenta de que la trama actual para sostener la vida debe quedar en el pasado, dando paso a otra más justa, más equilibrada. Un pasado para olvidar. Cuando culminamos, habían  desaparecido los ecos de la noche de la nostalgia.

No te pierdas la charla, completa en el siguiente video o en el link:
https://youtu.be/hAT9JkjK6vA

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