Espanto y bronca ante el asesinato de una niña y un niño perpetrado por un padre joven, que se suicida llevándose a sus hijos. ¿Odio desmesurado? Violencia vicaria contra la que fue su compañera. Difícil explicar un acto inhumano como el de este hombre de 28 años. Nosotros, como hombres, nos sentimos involucrados y nos subleva esta cultura donde una y otra vez germinan actos similares. Somos conscientes de que las declaraciones no bastan.